Mi Campo de Girasoles

lunes, 17 de noviembre de 2008

NOT READY TO LOVE



Estar preparado. Complejo. Relativo. La preparación suele ser fruto de un cúmulo de esfuerzos conscientes o adquiridos a la fuerza y dadas las circunstancias contextuales. La preparación del atleta es dirigida, guiada, medida y evaluada; la preparación del bombero es específica, precisa, minuciosa y sopesada. La imprevisión es espontánea, altanera, caprichosa y evidentemente, nos agrade más o menos, real. Jamás existirán suficientes preparativos que puedan hacer las veces de parapetos mágicos ante lo imprevisto. Es como el piedra, papel, tijera… siempre hay un peso mayor entre uno de cualquiera de ellos. Lo que no se prevé aguarda con sonrisa de cínico triunfador detrás de la espalda como las manos que esconden una piedra, o un papel, o una tijera… lo imprevisible supera a la preparación sin ni siquiera agotarse mientras la preparación asoma su cara sorprendida intentando recular dignamente hasta poder volver al ring con más dotes de superación. Y quien esté preparado, que tire la primera piedra… en realidad es azaroso, no hay método racional capaz de vaticinar si lo que se oculta detrás de esa espalda es un papel o una tijera…