Mi Campo de Girasoles

martes, 19 de octubre de 2010

YA ERES VERDE...


Cesó el pestañeo visible para dar lugar a un sonoro parpadeo que retumbaba dentro de su pecho. Los ojos, gatunos, dejaron de ser ojos y se convirtieron en dos puertas sin aldabas que mostraban el vacío negro de la inmensidad. Sus iris, empeñados en representar un cómico baile, pedían la mano a las pupilas, más nítidas, poderosas y vulnerables que nunca. Enseguida se abandonó al momento, al espeso halo que la envolvía como la seda a la larva, lenta y concienzudamente. Su latir, a modo de ancestral instrumento, acompasaba cada uno de sus bombeos con el ridículo aire que, caprichoso, paraba a jugar en su boca. Concentró todo el calor de su sangre en una de sus manos dejando que el resto de su cuerpo se tornara hermoso, impío y azulado. Podría haber derrumbado un castillo con aquella mano. Cambió de trinchera soltando lanzas, espadas, escudos y corazas forjadas de la tierra, del sudor del trabajo, del tesón de su espíritu y del amor que, acompañado por la triste melodía de su aliento, aún rezumaba por todos y cada uno de sus poros fríos. Se encontró con el enemigo de frente y, rugiendo en silencio, le tendió su alma. Fundidos en uno solo y tambaleantes como gota de mercurio estuvieron meciéndose un rato, conociéndose, acariciándose, amándose y encontrándose. Una última brisa le secó los labios al salir y, al fin, fue libre. Su cama, ya vacía, permaneció caliente incluso horas más tarde…

3 Comments:

At 5:28 p. m., Anonymous Anónimo said...

Precioso Nuria.
Un beso.Diana.

 
At 9:54 a. m., Blogger AdR said...

Envuelto en verde y en paz me hallo.

Besos

 
At 9:33 p. m., Anonymous Anónimo said...

Bello!
Un abrazo, Nunita!

 

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