Mi Campo de Girasoles

miércoles, 21 de octubre de 2009

MICROMUNDO


El micromundo. Cuántas veces empleé este término… creo que me gusta, casi seguro. Es una palabra que utilizo muchísimo, a pesar de que Word me la corrige una y otra vez…, me la suda, tanto tantísimo que ya ni veo el renglón rojo a lo Ruffles Onduladas que le sale debajo… tiene que existir, es más existe… y no, no quiero escribir micro mundo, así separado, sin línea roja pedante debajo, quiero escribir micromundo que es más cercano a lo que yo entiendo por micromundo… es que si es micro y si es mundo tiene que ir todo junto por mis santos cojones… tiene que estar condensado, tiene que estar todo ahí en un micro sitio, en un micro latir, en un micro de cada uno y en un micro todo… y aclarado el asunto léxico gramatical que casi me vuelve loca en unos cuantos renglones, procederé al post. Se puede sobrevivir en el micromundo, de hecho, se debe hacer. Es como cuando se va la luz, o te quedas sin batería en el móvil, o no tienes pan para el huevo, o te falla el boli para apuntar un número crucial, o cuando justo poniendo el pie en una arena a 54 grados recuerdas que no llevaste sombrilla, o como cuando entras a por cuatro cosas que al final son doce y no cogiste cesta… es lo mismo. No te mueres, no te lo puedes permitir, siempre encuentras la vela y el mechero, te comes el huevo con las papas, memorizas el número o lo apuntas surcando el índice sobre el polvo de un mueble, te tapas la cara con la camiseta para que el sol no te castigue o sacas un tercer brazo de la espalda para agarrar el paquete de café… pero llegas glorioso a la caja, o pasas tu día en la playa, o llamas a donde tenías que llamar, o comes y subsistes, o encuentras tus muebles en la oscuridad, en definitiva, te acoplas. El micromundo siempre da un poco de asquete al principio…, es como una versión friki del mundo guay, produce incomodidad y desasosiego, aterra incluso a la vez que facilita la capacidad de echar cojones a la vida y finalmente es aceptado… y pobre, pobre infeliz el que no acepte su micromundo. “El Show de Truman”… qué gracia de película, verdad?

3 Comments:

At 1:03 p. m., Blogger AdR said...

Como los Micromachines, yo lo escribía todojunto e iba por separado. Con lo chicos que eran esos coches y lo largo que tenían el nombre, hay que joderse.

Si la iglesia te leyera... te santificaba los cojones, como a San Cucufato XD

Un microbeso.

 
At 2:14 p. m., Blogger Mi campo de Girasoles said...

Me gustaban los Micromachines...y mucho, lo único que tenía que esperar a que mi hermano saliera a jugar al fútbol para robárselos un rato y así poderme quedar tranquila en mi micromundo con mis micromachines. Besos!

 
At 12:45 a. m., Anonymous juan luis said...

Las peleas con el dichoso Word. Ya le salió la onda roja a él mismo y aunque tu no la vayas a ver, al principio me cortaba el rollo y sigo de pelea con el susodicho. Quise poner arguila el otro día y nada que ahora resulta que no existe? Que tiene que ver la puñetera anguila en esto? o porqué tengo que decir narguile, cosa que al final hice por cierto. Pensé yo que el francés tiene sus cosas y suena culto..jj.Aunque entono mi parte de culpa en esta batalla, siempre acabo peleado con diccionarios, especialmente con los de ingles/español. Con lo de adaptarse a las circunstancias, pues es verdad....pero me gustaría que ellas se adaptaran un poco a mi aunque fuera una vez y no me dejaran contarlo. Ya me ocuparía de que te llegara la noticia y la contaras tu jj. Las ondas rojas dicen que no está bien reírse!!

 

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